viernes, 14 de noviembre de 2008

La librería Cálamo cumple 25 años.


Hoy, día 14, la librería Cálamo que regenta Francisco Goyanes cumple 25 años de existencia.
Para celebrarlo han convocado un acto cultural a partir de las 19:30 horas que incluirá unas palabras de celebración, un vino, y una verbena que se organizará en la Plaza de San Francisco después del acto en la librería.

Recordemos que Librería Cálamo fue galardonada con uno de nuestros prestigiosos Premios Búho en el año 2005, por su labor y constante preocupación por insertar en la vida cultural la proyección del libro, los autores, e intentar aconsejar al lector con las mejores publicaciones, alejándose de la previsibilidad y atendiendo siempre a la calidad del producto. Su propietario y director, Francisco Goyanes, recogió el “Búho” de cerámica de Muel que acredita el Premio.

Enhorabuena y que vuestra labor continúe muchos años más.

Santiago Auserón: el trovador del rock en español


SANTIAGO AUSERÓN; EL TROVADOR DEL ROCK EN ESPAÑOL
José Ángel Monteagudo
Escritor


Nombrar a Santiago Auserón (Zaragoza, 1954), es citar una leyenda viva del rock nacional, un músico que fue líder del mítico grupo Radio Futura y después continuador de una obra poseedora de una impronta musical y literaria muy característica bajo el heterónimo de Juan Perro.
Santiago vivió sus primeros años en Zaragoza donde empezó a tomar contacto con la música (su padre era trabajador de la Base); Elvis, Duke Ellington, Ella Fitzerald, los Rolling, o Nina Simone, fueron algunas de sus primeras audiciones. Pronto empezó una época de periplo pues su padre, topógrafo de Obras Públicas, fue destinado a diversos lugares del territorio nacional; Torrelavega, Jaca o Huelva, fueron algunos de ellos. Alternó durante el Bachillerato las teorías de Kant con los discos de Eric Burdon & The Animals o de los Kink. Estudió Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid (siguió nutriéndose musicalmente hablando; la Velvet, Roxy Music, Brian Eno, Bowie, Dylan, Leonard Cohen), y allí conoce a la que posteriormente sería su esposa, Catherine François. Su influencia le lleva a iniciarse en la lectura de los escritores franceses (poetas del XIX, románticos, simbolistas y primeras vanguardias), y en 1977 marcha a la Universidad de Vincennes (Francia), siguiendo la huella de Gilles Deleuze o Jean François Lyotard, donde terminó su tesis sobre Antonin Artaud. Allí vivió el estallido del punk y en medio de esta vorágine musical, en la que alternaba sus estancias parisinas con sus viajes a Madrid, decide quedarse en la capital madrileña donde “comienza” su carrera musical.

Radio Futura calienta motores a principios de los ochenta e inicia la que iba a ser una de las más brillantes trayectorias de un grupo de rock en español (fue elegido por crítica y público como mejor grupo de la década de los 80). Santiago siempre ha intentado adaptar el modo de expresión de la música anglo-sajona a unos patrones propios, y literariamente a la métrica del español. Hablaremos principalmente de sus letras que interesaran, sobremanera, a nuestros amigos lectores. Su primer álbum nos tumbó con una lírica “Estatua en el jardín botánico” (Esperando un eclipse me quedaré, persiguiendo un enigma al compás de las horas), “La ley del desierto, la ley del mar” (1984), evoca a las fuerzas naturales más salvajes; “Tormenta de arena” (Con alas de pájaro herido rasgué el velo de la oscuridad) o “Semilla negra” (Ese beso entregado al aire es para ti, fruta que has de comer mañana. Guarda la semilla porque estoy en él y hazme crecer en una tierra lejana) dan prueba de unas letras misteriosas y espectaculares. “De un país en llamas” (1985) nos deja abrumadoras metáforas; “No tocarte” (Ese hombre que mide su tierra con arma de fuego ¿quién es? Ese tipo que ve tu pecado en el punto de mira ¿quién es?), “Han caído los dos” (Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo y ahora están atrapados los dos en la misma prisión. Vigilados por el ojo incansable del deseo voraz, sometidos a una insoportable tensión de silencio) o “La vida en la frontera” (Hay hombres con miradas que fulminan como el rayo penetra en carne viva. Si matas generas un espectro que siempre ya, persigue y acecha) .

Un álbum que marca un punto excelso en la calidad de textos y música es “La canción de Juan Perro” (1987): “El hombre de papel” (Era un hombre de papel, era un juguete del viento, que en el cielo de la ilusión halló su propio infierno […] En su sonrisa irresistible se anuncia un suave cataclismo, pero el mismo amor abre un abismo entre los dos. Yo cambiaría mi traición por compromiso, pero en el fondo del compromiso hay una traición mayor. Nunca termina la guerra para los hijos del terror…), “Lluvia del porvenir” (Roto está el conjuro de los enemigos de este pueblo oscuro que ha de florecer. Del cielo negro cae la lluvia, lágrimas de contento inundan mis ojos. Exhalando su alma como un perfume, nuestros muertos descansarán) o “37 grados” (Pues aun que fuera un cadáver desnudo, por la presión del deseo estoy mudo, esta es la ley del embudo, ¡sí señor! Y con los brazos en cruz te me haces transparente y eres como una balanza con las pesas colgando por dentro, y siento agujas de hielo en tu aliento, y sé que hay gente esperando en la calle; eres un valle salado, yo soy noctámbulo viento), avalan una calidad literaria fuera de toda duda y muy por encima de letras más vulgares y redundantes que firman otros compañeros de profesión. Se nota, y mucho, el bagaje cultural de Santiago y en este disco destaca una radiante y mirífica adaptación de un poema de Allan Poe, “Annabel Lee”. Las letras de Santiago dan para mucho más en sus posteriores discos de Radio Futura pero no en este artículo, por lo que repasaremos alguna pequeña joya literaria de su época posterior, ya bajo el sobrenombre -alter ego- de Juan Perro.

Tras un ciclópeo trabajo en loor de la música cubana (el son, principalmente), Santiago –Juan Perro– inicia sus discos en solitario. “Raíces al viento” nos deja letras brillantes, sensuales, metáforas limpias; “Y si estás otra noche más en vela, llegará por fin la aurora misteriosa, a curar tu garganta con rocío de su mano virginal, voluptuosa, y a llevarse tu ansiedad en su pañuelo, cuando des con tus huesos en el suelo. En “La huella sonora”, cuyo título ya irradia una declaración de intenciones; “A la media luna” (Alabados sean los pies del viajero, la huella sonora que persigo yo, que se aleja y vuelve en alas del viento, pájaro del ánima del pensador. A la media luna giró la fortuna, a la noche entera que el viento cambió, ya asoma la luz por la Décima Esfera y besa la nube, rosal trepador). En “Mr. Hambre”, Santiago dignifica la lírica popular, “El Joraique”, una leyenda popular adaptada en forma de cuartetas, reza así: “Tus soldados, rey Felipe, no querrán poblar la tierra mientras ande con su gente el Joraique por la sierra”. Por último, el LP “Cantares de vela”–término tomado de Menéndez Pidal sobre los cantares populares– no tiene desperdicio: “No más lágrimas” (Nadie puede ser el dueño de los mares del ensueño, y la flor del pensamiento la deshoja el viento), “El son de los muertos” (Voy a la deriva, amor, que no me dejan en calma los vientos de mal humor. Amor, no puedo pensar, tengo en el alma un desierto lo tengo que atravesar…), “Yo no quiero ser real” (Dicen que la realidad es desdicha y sinsabor, para que apurar el vaso de tan amargo licor. Si el negocio está en cambiar realidad por ilusión, prefiero vivir cantando debajo de tu balcón), “Luz de barrio” (Ten cuidado plata fina, oro en paño ve con tiento, que hay cuchillo en el ambiente y mucho loquito suelto) o “La mala fama”, un soneto en toda regla vestido de blues con esencia urbana.
Demasiado artista para tan poco espacio. Si alguien quiere interesarse por la literatura de Santiago Auserón, el libro “Canciones de Radio Futura”(Pre-textos,1999) presenta en crudo las letras de sus canciones, sin acompañamiento musical que enmascare la palabra. Literatura en estado puro.

*La foto es de Jerónimo Álvarez y corresponde a la portada del LP “Mr. Hambre”

Podéis escuchar a Santiago Auserón cantando una adaptación del poema de Edgar Allan Poe, “Annabel Lee”, pinchando el video que viene a continuación.


jueves, 13 de noviembre de 2008

Don Quijote en el cine por Fernando Gracia


DON QUIJOTE EN EL CINE
por Fernando Gracia Guía
Cinéfilo y conferenciante

Don Quijote cabalga de nuevo. No sólo es una metáfora, es también el título de una de las múltiples versiones que se han llevado a la pantalla de las andanzas del caballero de la triste figura.

Bien es cierto que si hubiera que destacar las más logradas, no sería esa precisamente una de las elegidas. La presencia de Cantinflas como Sancho no auguraba grandes expectativas de calidad, aunque el manito anduviera finalmente más comedido que de costumbre. Nada que objetar, no obstante, a la presencia del siempre magnífico Fernán Gómez, a quien le iba el papel como un guante. Si estaría a gusto en él que años más tarde sería la voz de D. Alonso en la popular serie de dibujos animados.

Se podría afirmar que el caballero manchego ha tenido bastante suerte en el cine, máxime si lo comparamos con otros personajes de nuestra literatura. Desde sus albores ya se produjeron películas inspiradas en sus aventuras. Si tiramos de archivos encontramos a un tal Ferdinand Zecca dirigiendo un Don Quichotte en 1902. Con el mismo título repetiría en 1909 Emile Cohl y en 1911 Camille de Morlhon. Todavía en el mudo Edward Dillon, Maurice Elvey y Lau Lauritzen repetirían en 1915, 1923 y 1926, respectivamente.

Pero no sería hasta 1933, ya en el sonoro, que Alonso Quijano tuviera un tratamiento cinematográfico de gran altura, que con el paso del tiempo ha quedado reconocido como curiosa experiencia, y alimento para cinéfilos. Me refiero a la versión de George Wilhelm Pabst, el realizador alemán. Aún recuerdo vagamente su visión en un cine-club, gracias a la gestión impagable del ahora amigo Alberto Sánchez, que tanto ha hecho por este movimiento en nuestra ciudad.
No cabe duda que la versión que más caló en el público de nuestro país fue la del prolífico Rafael Gil, allá por 1947. El excelente Rafael Rivelles acompañado por un Juan Calvo, para quien el papel de Sancho parecía haber sido escrito expresamente, alcanzó un éxito absoluto. Por razones de edad yo no pude verla hasta muchos años más adelante, en un pase televisivo, y espero recuperarla este año en alguna de nuestras cadenas.

Con mucho retraso llegó a nuestras pantallas la versión que el gran director ruso Grigori Kosintzev realizó a finales de los cincuenta. Recurrió para el papel central a una gloria nacional de la interpretación, el gran Nicolai Tcherkasov, relacionado en su carrera nada menos que con Eisenstein. Recuerdo su estreno allá por 1966 en el cine Goya, su buena acogida crítica y su escaso éxito en taquilla.
Hay una versión de los sesenta dirigida por un tal Carlo Rim de la que no tengo la más mínima referencia, hay incluso una película erótica utilizando el insigne personaje, Las eróticas aventuras de D. Quijote, de Raphael Nussbaum, muy conocido en su casa a la hora de cenar, y, por fin, hasta una versión musical.
Quién no recuerda ese tema de “Un sueño imposible” compuesto para el musical “El hombre de La Mancha”. En Broadway lo había estrenado José Ferrer, el inolvidable protagonista del Cyrano. Sin habernos llegado su montaje teatral, que tardaría aún muchos años, y que curiosamente ahora gira por España, se nos distribuyó la versión cinematográfica del anodino Arthur Hiller –ojo al transcribir, no se le confunda con el genial ex marido de Marylin-.

El reparto era todo glamour, algo que no gustó demasiado. Peter O’Toole daba bien en el papel, aunque Sofía Loren ya era otra cosa. Eso sí, estaba tan guapa que cómo no iba a enamorarse el triste caballero... Algunos toques folclóricos no fueron nada bien acogidos aquí y no funcionó ni bien ni mal en taquilla.

Desde entonces hasta nuestros días, solamente un proyecto ha salido adelante, aunque con ciertos problemas de producción, y es el que más fresco tenemos todos en la memoria; su versión televisiva, que también fue explotada en las pantallas de cine. Fernando Rey y Juan Luis Galiardo cumplieron sobradamente con la encomienda, aunque la realización de Manuel G. Aragón ya fue más discutida. También salieron airosos los dos Sanchos utilizados, el siempre eficaz Alfredo Landa y el a veces excesivo Carlos Iglesias.

Pero el caballero Don Quijote también ha hecho de las suyas “defendiéndose” de dos francotiradores del cine, que quisieron hacer alcanzar su genialidad –nunca discutida en el caso del primero- a sus andanzas. Me refiero a Orson Welles y Terry Gilliam.
Del rodaje de Welles se han contado infinidad de historias, y finalmente hasta hemos podido ver un montaje de lo conservado, firmado por Jesús Franco -¡quién lo diría!-. Hay quien lo califica de genialidad, impulsado por la firma de Orson, y hay quien se hace cruces sobre lo que hubiera sido el producto, caso de haberse llevado a cabo. Procuren ver el montaje, si no lo han hecho, y elucubren.
El fallido rodaje de “El hombre que mató a D. Quijote” de Gilliam sirvió al menos para que dos avispados colaboradores suyos hicieran un montaje sobre lo poco rodado y las desgracias padecidas, que nos estrenó el Festival de Jóvenes Realizadores y que hasta llegó luego a las pantallas comerciales. “Perdidos en La Mancha” se llamaba, expresivo título para contar todo el cúmulo de penas padecidas en un rodaje, donde Jean Rochefort iba a ser el protagonista.

Espero que sepamos siempre mantener en nuestra mente el espíritu de este personaje que tan bien nos representa, salido de la imaginación de un manco ilustre.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Intrusos o invitados? por Agustín Pérez Cerrada

¿Intrusos o invitados?
por Agustín PÉREZ CERRADA

Se repite que los niños pasan excesivo tiempo delante de la televisión; unas veces en tono de queja, otras como un elemento que distorsiona el trabajo de los educadores. Las encuestas confirman esa dedicación; pero sería injusto decir que los niños son los culpables. En todo caso, los infantes son víctimas del entorno en que viven, en el que el aparato de televisión ocupa no solo un lugar preferente del salón familiar, sino que, encendido, centra la atención de toda la familia. La esfera privada de la familia, del individuo, queda invadida, dentro de las cuatro paredes de la casa por una caterva de presuntos agresores, “chupadores de tiempo”, que no han recibido una invitación expresa para sentarse en nuestra mesa.

Las estadísticas muestran que la mitad de los hogares tiene más de un televisor, y que casi un tercio de los menores tiene tele en su habitación; por tanto, serán los jóvenes quienes eligen lo que ven. Esos datos pueden interpretarse como que las quejas no son seguidas por acciones correctoras. Así, es dudoso que la televisión tenga una utilización educativa. Ante imágenes que se reciben sin una previa selección, ¿cómo se distingue el niño entre la fantasía y la realidad?
Además, esa proliferación de aparatos –a la que ha de sumarse el ordenador, los video-juegos o Internet – contribuye al aislamiento familiar: ya no es un espectáculo que se vea en familia, sino individualmente, dificultando la acción educativa de los padres. De otro lado, ¿se tiene una suficiente educación crítica hacia la televisión, que permita evaluar lo que realmente conviene ver, o el tiempo que se le dedica a este pasatiempo?

La divisa de todas las cadenas de televisión es el comercio, y bajo este enfoque se hace toda la programación, sin olvidar nunca el mensaje ideológico. Multitud de emisoras y cadenas: locales, nacionales, autonómicas, municipales, legales o sumergidas, compiten en un mercado saturado: ¿es posible que las casi 24 horas de emisión de cada una de ellas estén cubiertas por programas de calidad aceptable? La falta de imaginación es manifiesta: unas se copian a otras, las mismas risas de fondo en las comedias, los mismos chistes fáciles y horteras, los mismos vídeos, los mismo aplausos amaestrados; alucinantes presentadoras de programas infantiles; el sexo solapado o manifiesto; o la explotación lacrimógena de la intimidad, que produce vergüenza ajena. Todo ello, aupando a unos personajes dudosos, alimentados por guionistas y directores, que nos ofrecerán mañana más de lo mismo. La cantidad de programas confirma la baja en su calidad intrínseca.

La educación, la cultura, es uno de los principales objetivos de una sociedad moderna, incluso una necesidad perentoria. La televisión es un claro elemento de influencia cultural, que sin duda puede tener muchos efectos positivos; pero ello no debe ocultar su capacidad de efectos negativos. Este discernimiento es tarea de los padres.
Apagar el televisor es ya un acto revolucionario, casi subversivo, que puede tener efectos imprevisibles. Una revolución pacífica y cultural, si las horas rescatadas a la televisión se dedican a la cultura, a la conversación amistosa, al conocimiento de la naturaleza. Apagar el televisor es darse una oportunidad de aplicar la libertad para escapar al embriagador control que la televisión y sus gentes ejercen sobre nuestras vidas.

martes, 11 de noviembre de 2008

"Acércate a la poesía" por Emilio QUINTANILLA BUEY


Hoy, miércoles, día 12, nuestro socio D. Emilio QUINTANILLA seguirá con su ciclo “Acércate a la poesía. 2ª parte. Del Renacimiento al Romanticismo”.

Segunda de las cuatro entregas del interesante ciclo “Acércate a la poesía” que D. EMILIO QUINTANILLA BUEY, ha preparado en formato audiovisual, en las que hará un repaso a la historia de nuestra poesía, de forma didáctica y amena.

El acto será a las 19,30 horas en la sala polivalente de la Biblioteca de Aragón.

Os esperamos, no os defraudará.

Presentación del libro "Oruña" de José Ángel MONTEAGUDO


Hoy, martes 11, se presenta el libro "ORUÑA" de nuestro secretario D. José Ángel Monteagudo.

El acto tendrá lugar el martes, 11 de noviembre, a las 19,30 horas, en la Biblioteca de Aragón (C/ Doctor Cerrada, 22).

***

El libro ha sido editado por Editorial CERTEZA y está incluido en la colección CANTELA de relatos. Será presentado por D. José Mª Hernández de la Torre (Vicepresidente de la AAAL), D. José Luis de Arce, abogado y articulista, e intervendrá el editor D. Vicente Zalaya.

Un relato para intuir el alma que poseen las palabras, descubrir el verdadero valor de las acciones humanas y creer en el poder del corazón. La Oruña celtíbera descansa incólume a los pies del mítico Moncayo, vive en el recuerdo colectivo de un pueblo a través de varias generaciones y destila dos historias paralelas que amparan su presencia en el devenir del tiempo. Leyenda y realidad caminan de la mano alentando la imaginación y alimentando nuestro conocimiento con la cultura como única y particular estación de destino.

Luchino Visconti: un aristócrata de izquierdas


Luchino Visconti: un aristócrata de izquierdas

por Fernando Gracia Guía


Nos gusta detenernos en las efemérides que utilizan los múltiplos de cien, y raro es el año que no nos enfrentamos a alguna de ellas. Me gustaría detenerme un momento, el breve espacio de estas líneas, para recordar el relativo al nacimiento de Luchino Visconti, uno de los mejores directores que la pantalla haya dado, a criterio de quien suscribe.
Y no solamente lo ensalzo entre la nómina de excelentes directores italianos, sino que lo sitúo entre los mejores del mundo. Cuando me siento deprimido ante una mala racha de películas como espectador, me pongo el DVD en versión original de su Gatopardo, repaso alguna de sus secuencias clave y hago las paces con el cine.

Hijo de un duque que entre otras cosas era empresario teatral, conoció la escena desde su niñez, y no se sintió atraído hacia el cine hasta la treintena. Parece ser que su estancia en París y el cine de Renoir fueron decisivas para esta inclinación. Pero el regreso a su país le hizo chocar con la realidad circundante. Sus propuestas y las de algunos amigos, con los que colaboraba en la revista “Cinema”, como De Santis o Antonio Pietrangeli, le acabaron por ocasionar problemas con el régimen fascista, y le hicieron dar con sus huesos en la cárcel.

Su primer película, Ossessione , era una curiosa adaptación en clave luego calificada como precursora del neorrealismo, de El cartero siempre llama dos veces, y tuvo serios problemas con la censura. Así fue que hasta la caída del régimen y derrota de Italia en la guerra, no volvió a dirigir. Tenía 42 años cuando hizo La terra trema, de espíritu casi documental, en la que contaba la vida cotidiana de unos pescadores.
A partir de Senso, su carrera se disparó de forma imparable, y aunque no son muchos los títulos que la jalonan, su simple mención basta para comprender el alcance de su talento: Noches blancas, Rocco y sus hermanos, La caída de los dioses, Muerte en Venecia, Ludwig, Confidencias, El inocente, El extranjero, y cómo no, ese Gatopardo del que hablaba más arriba.

Su perfeccionismo era proverbial. Su gusto refinado, su sentido de la composición teatral era exquisito. Sus películas eran caras, quizás ahora hubiera encontrado serios problemas para imponer sus gustos. No siempre la taquilla se rindió a sus propuestas, pero el tiempo le acabó dando la razón.
Se cuenta que obligó a sus ayudantes a llenar los cajones de los armarios en un rodaje de interior, a pesar de que lógicamente no se vería su contenido. Ante la incomprensión de sus ayudantes les hizo ver que generaba un aroma diferente estando llenos de la ropa de hilo fino que correspondía a aquel ambiente que se quería mostrar.

Su perspicacia para “ver” a Burt Lancaster en el papel del viejo príncipe Salinas, en contra de todas las opiniones que le rodeaban: “A dónde va con ese saltimbanqui, con ese tipo de sonrisa dentífrica”, le venían a decir. En fin, ahí queda la presencia del antiguo trapecista, vaquero, galán, guapetón –Visconti entendía de hombres, eso es cosa sabida- y ahí queda esa obra monumental que nos recuerda que “hay que cambiarlo todo para que todo siga igual”.

En esta Asociación de Amigos del Libro está claro que nos gusta leer, que nos gusta la literatura. Repasemos los autores cuya obra vertió Visconti a la pantalla: Camus, Thomas Mann, Dostoievski, Lampedusa, entre otros. Sobran comentarios.
La edición en DVD de algunas de sus obras, ahora en versión completa, nos permite contemplar todo lo que rodó –que no es todo lo que vimos en su momento- para su Gatopardo o para su Ludwig. A veces resultó excesivo, como en este último caso. Pero créanme, merece la pena. Intenten hacerse con una copia y verán una suma de bellas artes reunidas. Claro, como que en el fondo no son sino óperas, el espectáculo total.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Actividades para Noviembre 2008


DÍA 11, MARTES, A LAS 19,30 HORAS, EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

Presentación del libro “ORUÑA”, de nuestro secretario D. JOSÉ ÁNGEL MONTEAGUDO, editado por la Editorial CERTEZA.

Intervendrán D. José Mª Hernández de la Torre, D. José Luis de Arce y el editor, D. Vicente Zalaya. Un relato en el que leyenda y realidad caminan de la mano alentando la imaginación y alimentando nuestro conocimiento con la cultura como única y particular estación de destino.

DÍA 12, MIÉRCOLES, A LAS 19,30 HORAS, EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

“Acércate a la poesía. 2ª parte. Del Renacimiento al Romanticismo”.

Segunda de las cuatro entregas del ciclo “Acércate a la poesía” que D. EMILIO QUINTANILLA BUEY, ha preparado en formato audiovisual, en las que hará un repaso a la historia de nuestra poesía, en forma didáctica y amena.


DÍA 19, MIÉRCOLES, A LAS 19,30 HORAS, EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

Presentación del libro “A la sombra del santo del día” (2ª parte), de D. JOSÉ H. POLO, editado por UNALUNA. Intervendrán Fernando Gracia y el propio autor.

Se trata de la continuación de otro libro de igual título, en el que se recoge el santoral de la segunda parte del año, inspirándose así el autor para hacer 180 relatos, aproximadamente, de lo más variado.

Objetivos de los Amigos del Libro

* Promover el desarrollo de la lectura, el libro y la literatura.

* Organizar congresos, seminarios, exposiciones, rutas literarias, conferencias, mesas redondas, charlas y homenajes a personalidades relevantes del mundo de la literatura.

* Estimular la investigación y el trabajo en el campo del libro y la literatura, escuchando a los profesionales vinculados con la problemática del libro, ya sean autores, editores, impresores, ilustradores, bibliotecarios, encuadernadores, libreros, etc, haciéndolos partícipes de las inquietudes de la asociación.

* Favorecer que niños, jóvenes y adultos, obtengan información sobre libros y publicaciones de gran calidad literaria y artística.

* Editar su propia publicación (Revista BARATARIA), como órgano de expresión, en la que se recogen artículos especializados, poemas, relatos breves, cuentos, crítica de libros y estudios sobre ilustradores o escritores.

* Participar y apoyar toda actividad que persigan los mismos objetivos y dar cauce a iniciativas y propuestas de sus asociados.

* Promover los Premios BÚHO, dedicados a valorar el trabajo de aquellos sectores implicados o relacionados con el libro.

Quienes somos. por José Luis DE ARCE


La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro pretende llevar a los lectores, socios y amigos un mensaje de amor al libro, a la lectura, al conocimiento de nuestro entorno cultural, a las personas que se mueven en él, a sus acciones...

Queremos que los amigos del libro sean cada vez más numerosos; que los libros formen parte de la vida de las gentes; que no haya hogares, u ocios, sin libros.Que aprendamos a descubrir que el libro es un amigo que acompaña, enseña, entretiene, emociona, anima, subyuga,relaja y activa, en cualquier caso, lo mejor que tenemos los humanos: las poderosas fuerzas, tantas veces tan ocultas, de la imaginación, la memoria, la creatividad...




Queremos que el libro, la lectura, se inscriban en la cultura íntima y personal de cada uno, creando diariamente un espacio, aunque breve, de adicción al que destinemos algo de nuestro tiempo. Y pretendemos que esa cultura sea algo muy propio de cada cual, nada externo o simbólico, no una adscripción a gestos o banderías, no una presencia en carne mortal junto a los listos oficiales o en los lugares señalados por la autoridad competente, siempre tan proclive a apoderarse de y dictar la cultura.



Nosotros nos declaramos anarquistas frente a los vendedores y organizadores de la cultura, y depositamos la confianza, tan sólo, en cada uno de nosotros; porque así como la vida no tiene un libro de instrucciones para ir tirando, nadie puede monopolizar ni manipular nuestra instrucción.

Abogamos, en la era audiovisual, por lo recóndito e intimista, por la personalísima privacidad de la lectura, por la emoción silenciosa de acariciar, pasar y repasar la página de un libro, como acto noble y enriquecedor del ser humano.



Esta Asociación se propone que sus socios y simpatizantes, simplemente, lean. Para ello, al margen de manifestar nuestro deseo, haremos cosas en común, entre todos, que nos ayuden a completar nuestro conocimiento y nuestra información sobre el mundo del libro y la lectura. Oiremos a escritores, libreros, lectores, hablar de sus cosas y experiencias; les pediremos que nos transmitan sus vivencias e interés por los libros y su mundo; escucharemos su invitación a la lectura.

Ponga libros en su vida. Sencillamente. Si lo hace o le parece bien hacerlo, forme parte, con nosotros, de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro.

Sobre nuestra Asociación


La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro es una asociación cultural sin ánimo de lucro que nace en el año 1991 en Zaragoza, registrada como tal en los organismos competentes, y con sede social en las dependencias de la Biblioteca de Aragón.
Fue fundada por escritores, artistas, periodistas, poetas, cinéfilos, lectores en general, y diversas personas del ámbito cultural cuya pasión común era la de leer y disfrutar de los libros.

En su constitución influyó bastante el impulso de dos personas tristemente fallecidas: el entonces consejero de Cultura, D. Enrique Calvo y D. Joaquín Mateo, entonces Director de la Biblioteca de Aragón, hombre fundamental para la puesta en marcha de esta entidad y que siempre fue un apoyo a las iniciativas culturales de nuestra ciudad. Al constituirse como Asociación, los Amigos del Libro hacen suya la preocupación por la difusión de los libros en la Comunidad Aragonesa, tratando de estimular a todos los profesionales vinculados con la problemática del libro, ya sean autores, editores, impresores, ilustradores, bibliotecarios, encuadernadores, libreros...
Está dirigida por una Junta Directiva, conforme a sus estatutos, que se reúne periódicamente para preparar las actividades que se llevarán a cabo. Además se celebra una Asamblea General anual en la que los socios expresan sus inquietudes, votando los asuntos de trascendencia. La presidencia de la Asociación ha contado con las siguientes personas: D. José Luis de Arce (en diferentes etapas), D. Luciano Varea, Dª Mª Rosario de Parada, D. Fernando Gracia Guía y actualmente por D. Eugenio Mateo Otto.
La Asociación cuenta actualmente con unos 140 socios que aportan su fundamental cuota pues, aunque en ciertos momentos de su andadura ha recibido alguna subvención pública (Gobierno de Aragón, Ayuntamiento, Diputación de Zaragoza) o privada (CAI, Ibercaja), en la actualidad no recibe ayuda alguna, por lo que las cuotas anuales de los socios son nuestro principal ingreso que oxigena de forma importante las arcas de la Asociación para poder afrontar los gastos que son inherentes a cualquier asociación de nuestra entidad.

La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro tiene como finalidad el estudio, la difusión y el fomento del libro, la literatura y la cultura en general, y ya desde su fundación se propone algunos objetivos que a lo largo de sus 21 años de existencia ha ido cumpliendo;
• Promover el desarrollo de la lectura, el libro y la literatura.
• Favorecer que los niños tengan acceso a libros de gran calidad literaria y artística.
• Estimular la investigación y el trabajo en el campo del libro y la literatura.
• Editar la Revista Barataria, publicación de la Asociación, en la que se recogen artículos especializados, críticas de libros y estudios sobre ilustradores y escritores.
• Organizar presentaciones, seminarios, exposiciones, conferencias, mesas redondas, charlas u homenajes a personalidades relevantes del mundo de la literatura.
• Participar y apoyar toda actividad que persiga los mismos objetivos y dar cauce a iniciativas y propuestas de sus asociados.
• Promover, anualmente, los Premios Búho, dedicados a valorar el trabajo de aquellos sectores implicados o relacionados con el libro.
La actual Junta Directiva está formada por:

PRESIDENTE: D. EUGENIO MATEO OTTO
VICEPRESIDENTE: D. ÁNGEL HERNÁNDEZ MOSTAJO
SECRETARIO: D. VICTOR DEL MOLINO VERÓN
TESORERO: D. FERNANDO GRACIA GUÍA 
VOCALES: 
                D. MIGUEL ÁNGEL YUSTA PÉREZ
                     D. RICARDO SERNA GALINDO
                     Dª CHARO FERRER
                     D. JOSÉ ÁNGEL MONTEAGUDO MARTÍNEZ
                     Dª. MARGARITA BARBÁCHANO GRACIA
                     D. JOSÉ ANTONIO SIERRA USÓN
                     Dª. Mª CARMEN BANDRÉS SÁNCHEZ-CRUZAT
D. LUIS BENEDICTO


ACTOS, PRESENTACIONES , Y RUTAS CULTURALES


En esta impecable trayectoria cultural en loor de la cultura y los libros, la Asociación ha programado una media de tres actos mensuales desde su fundación, convirtiéndose en un referente de las Asociaciones culturales aragonesas. La mayoría de los escritores y poetas aragoneses han presentado obras organizadas por Amigos del Libro, se han organizado multitud de ciclos relacionados con la lectura, y también con la literatura llevada al cine (el ciclo “Libros al cine”, en colaboración con Ibercaja, que viene desarrollándose hace unos años es un verdadero éxito de público y crítica), u otras expresiones artísticas. Estas actividades se han trasladado también a bibliotecas comarcales de la Comunidad Autónoma, bajo la denominación de “Rutas Literarias”. En ellas, autores pertenecientes en gran número a la Asociación, tras un acto público dedicado a destacar la obra de escritores aragoneses, hacen donación de sus propias obras con la única finalidad de engrosar los fondos de esas bibliotecas.Sería largo reseñar las “Rutas” que se han celebrado, baste comentar que de Alcorisa a Boltaña, y de Monzón a Borja, todo el territorio de la Comunidad Autónoma se ha beneficiado de esta importante labor cultural.
En este periplo de tiempo, la Asociación ha desarrollado ciclos y cursos en colaboración con diversos organismos e instituciones, tales como; la Diputación de Zaragoza, Asociación de la Prensa, CAI, Ibercaja, Asociación de mujeres Mª Moliner, y otros medios informativos locales.

PREMIOS BÚHO

Una vez al año, coincidiendo con las celebraciones del día del libro, la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro otorga los “Premios Búho” a aquellas personalidades o entidades que, en el ámbito aragonés, han destacado durante el año demostrando su dedicación a la promoción del libro y la lectura en sus diversos aspectos; creación, edición, distribución y venta, ilustración, divulgación, etc. El premio ha alcanzado un notable prestigio dentro del panorama cultural aragonés y se significa con una placa de cerámica de Muel. Se conceden una media de cinco Premios Búho por año. Actualmente se han entregado casi cien premios entre los que destacan importantes personalidades culturales de la Comunidad Autónoma. Sería largo nombrar a todos pero diremos que grandes escritores, obras señaladas, bibliotecarios destacados, instituciones, entidades varias... han sido premiados con el prestigioso galardón, además de otras personas que siendo más desconocidas para el gran público, han merecido con creces ese premio.

REVISTA BARATARIA

Otro de los puntales principales de la Asociación ha sido (y es) la publicación de la revista Barataria. En diciembre de 2008, la publicación alcanzó sus bodas de plata con el número 25. Barataria se ha distinguido por hacer del espectro cultural y literario un paisaje común, sin exclusiones ni amiguismos, un paisaje que ha expresado contenidos e inquietudes de los autores colaboradores. Unos prestigiosos y reconocidos, que han aportado grandes obras desde las más diversas temáticas (cine, libros, artículos, cuentos, láminas, retratos, poesías, dibujos, entrevistas, música...) ; otros noveles que han participado con ilusión primigenia de su primera publicación y en las que estas páginas les han abierto las puertas. Aportaciones siempre desinteresadas, simplemente por el amor desmedido que los autores profesan por este bien común que nos une: los libros y por extensión la lectura, el arte y la cultura en general. Una publicación que ha crecido sin subvenciones ni ayudas de ningún tipo, simplemente con la ilusión, aportación y trabajo de los socios y amigos del libro en general.
La revista siempre se ha regido por grandes directores y consejos redacción nutridos de excelentes escritores y referentes culturales, que aportaron en sus diferentes etapas –y aportan, actualmente– su grano de arena y su sabiduría cultural en cada una de sus etapas. Los directores que han dirigido la publicación en cada una de sus etapas han sido: Miguel Ángel Ordovás, José Luis de Arce, Luciano Varea, Mª Rosario de Parada, José Antonio Román Ledo, José Ángel Monteagudo, Jesús Cancer Campo, Ricardo Serna y en la actualidad Luis Benedicto.
Barataria sigue creciendo día a día como publicación, implicando a autores consagrados y dando la oportunidad a otros menos conocidos, ofreciendo el trabajo inédito como seña de identidad, como afán para la consecución de una publicación con la que socios, lectores y amigos del libro disfruten y se identifiquen, manteniendo el prestigio que ha alcanzado de forma digna, con mucho esfuerzo, y con la conciencia de estar trabajando por un importante referente cultural de las publicaciones aragonesas.

GRUPO JUGLARÍAS

Importante es la labor que lleva a cabo el Grupo JUGLARÍAS. El Grupo Juglarías nació en el seno de la Junta Directiva de la Asociación, hacia finales de 1994, por iniciativa de Joaquín Mateo, que se lo encargó a José Mª Hernández de la Torre, y que apoyó decidida y decisivamente la actividad al igual que el entonces presidente de la Asociación Aragonesa de amigos del Libro, D. José Luis de Arce.
Juglarías siempre ha gozado de una audiencia de suficiente entidad, perseverancia y crítica favorable para animar a sus componentes a seguir en el empeño después de doce años, sin interrupción y con un mínimo de tres sesiones (propias) anuales (aunque la mayoría de los años han hecho cuatro, cinco o seis, sin contar las colaboraciones).
Su director es José Mª Hernández de la Torre que hace referencia a la dinámica que ha llevado el grupo desde su creación: “Desde el primer momento enfocamos la programación hacia el Teatro y la Poesía, con el objetivo no sólo de evocar grandes autores y obras memorables, sino de hacerlo resaltando el valor de la palabra en la literatura dramática y la dimensión sonora del verso poético. Siempre como lectura, sin expresión corporal y con mínimo montaje escenográfico, pero tratando de superar el antiguo modelo estático del "teatro de mesa". Hemos utilizado mucho las fechas-efemérides (centenarios, aniversarios, premios importantes...) como motivo para diseñar las sesiones, y atendemos preferentemente a figuras consagradas –clásicas o modernas– de la historia literaria, con presencia escasa –pero justificada por su indiscutida valía– de escritores vivos (algunos de los cuales ya no lo son : Buero, Miller). La excepción soy yo mismo en la sesión nº 4, porque se trataba de celebrar lo festividad de San Jorge, adaptando una pieza teatral escrita muchos antes (e incluso fragmentariamente recogida en una antología que elaboró José Luis Alegre Cudós y publicó la DPZ en los años ochenta). Por lo demás, tenemos desde el principio clara la política de colaborar –individual o grupalmente– con los poetas o instituciones que nos lo piden, pero sin incluir nunca tales actuaciones en la programación propia de Juglarías, para evitar acusaciones de favoritismo y pábulo a rencillas locales.
Empezamos siete personas (más la colaboración técnica, audiovisual, de mi hijo José Manuel), fuimos creciendo hasta doce, hemos perdido a tres por fallecimiento (dos en el mismo año, con mes y medio de intervalo; la otra, más reciente) y a otras por causas diversas (traslado de ciudad, motivos de salud, cansancio, no disponibilidad de tiempo, algún enfado...), ha habido renovaciones pero han crecido las bajas, de tal manera que en las últimas cinco sesiones sólo hemos estado cuatro.”


Tras el fallecimiento de su director José Mª Hernández de la Torre en 2018, se crea "ECOS DE JUGLARÍA" con el mismo espíritu que JUGLARÍAS pero manteniendo el recuerdo y como homenaje al propio Jose Mª Hernández de la Torre.

AMIGOS DEL LIBRO EN LA RED VIRTUAL

En este mundo de las comunicaciones, internet es desde hace unos años la ventana abierta al mundo. La inmediatez de las informaciones y la universalidad de las mismas hacen de esta red de redes una herramienta muy eficaz para la difusión de los mensajes que se quieren transmitir. La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro no podía faltar en ese espacio tan visitado por millones de potenciales lectores y personas del ámbito cultural. En esta nueva etapa se han puesto de moda los Blogs (antaño se podían mimetizar con los cuadernos de bitácora), páginas en que las informaciones se van sustituyendo a diario para mantener a los potenciales visitantes de los mismos informados de las actividades e ilusiones de los dueños de la determinada página virtual.
Amigos del Libro tiene la suya:
http://amigoslibro.blogspot.com . En ella plasma todas las inquietudes que hemos expresado en los objetivos. Reseña informaciones, publica artículos, críticas literarias, noticias varias del ámbito cultural, autores y libros de calidad, y todas las informaciones que la cultura pueda generar (pintura, música, entrevistas...).El Blog de la Asociación es muy dinámico, ofreciendo calidad en la exposición de sus noticias e informaciones, y haciéndolo, además, todos los días de la semana incluyendo muchas veces los festivos. Por estos motivos el Blog ya ha sido reseñado como uno de los mejores y más trabajados del ámbito cultural en la “blogosfera”, recibiendo numerosas alabanzas y parabienes.

También se puede visitar nuestra página en Facebook buscando "Asociación aragonesa de Amigos del Libro".

REVISTA BARATARIA

Uno de los puntales principales de la Asociación ha sido (y es) la publicación de la revista Barataria. En diciembre de 2008, la publicación alcanzó sus bodas de plata con el número 25. Barataria se ha distinguido por hacer del espectro cultural y literario un paisaje común, sin exclusiones ni amiguismos, un paisaje que ha expresado contenidos e inquietudes de los autores colaboradores. Unos prestigiosos y reconocidos, que han aportado grandes obras desde las más diversas temáticas (cine, libros, artículos, cuentos, láminas, retratos, poesías, dibujos, entrevistas, música...) ; otros noveles que han participado con ilusión primigenia de su primera publicación y en las que estas páginas les han abierto las puertas. Aportaciones siempre desinteresadas, simplemente por el amor desmedido que los autores profesan por este bien común que nos une: los libros y por extensión la lectura, el arte y la cultura en general. Una publicación que ha crecido sin subvenciones ni ayudas de ningún tipo, simplemente con la ilusión, aportación y trabajo de los socios y amigos del libro en general.

La revista siempre se ha regido por grandes directores y consejos redacción nutridos de excelentes escritores y referentes culturales, que aportaron en sus diferentes etapas –y aportan, actualmente– su grano de arena y su sabiduría cultural en cada una de sus etapas. Los directores que han dirigido la publicación en cada una de sus etapas han sido: Miguel Ángel Ordovás, José Luis de Arce, Luciano Varea, Mª Rosario de Parada, José Antonio Román Ledo, José Ángel Monteagudo, Jesús Cancer Campo, Ricardo Serna  y en la actualidad Luis Benedicto.

Barataria sigue creciendo día a día como publicación, implicando a autores consagrados y dando la oportunidad a otros menos conocidos, ofreciendo el trabajo inédito como seña de identidad, como afán para la consecución de una publicación con la que socios, lectores y amigos del libro disfruten y se identifiquen, manteniendo el prestigio que ha alcanzado de forma digna, con mucho esfuerzo, y con la conciencia de estar trabajando por un importante referente cultural de las publicaciones aragonesas.

BARATARIA.

DIRECTOR: Luis Benedicto

CONSEJO EDITORIAL: Ángel Hernández Mostajo, José Ángel Monteagudo Martínez, Carmen Bandrés Sánchez-Cruzat, Ricardo Serna Galindo, Eugenio Mateo Otto, Margarita Barbáchano, Fernando Gracia Guía, Miguel Ángel Yusta, Victor del Molino, Luis Trébol y José Antonio Sierra Usón.